Cuando se escribe una historia, a veces se olvida situar el contexto en toda una geografía, se describen los sucesos como hechos inconexos, que parecieran tener su centro y fin en sí mismo,
Sabemos que estos hechos forman parte de un tiempo, pero a veces nos olvidamos que ocupan un espacio determinado en el medio geográfico, Son parte del convivir de una comunidad pero también de su paisaje.
Para los años 1920, proveniente de otros lugares de este mismo municipio en un sitio situado al oeste de Las Tejerías, capital del Municipio del mismo nombre, en una especie de hondonada que se llamó La Cañada, hicieron sus viviendas algunos vecinos, que con alguna variantes permanecieron en el sitio que poco a poco iba creciendo, en la medida en que los propietarios de dicho terreno permitían el crecimiento espontaneo de la comunidad, ya que dicho terreno formaba parte de la hacienda la fundación.
Cuando el 1958, a raíz de caída de la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez, un grupo de personas encabezadas por Jesús Montezuma (el negro) Ramón Cedeño, Cruz María Rivas y muchos otros que se nos escapan de la memoria, invadieron del gran ferrocarril de Venezuela en lo que hoy la comunidad de Castor Nieves Ríos, y asentaron numerosas familias, no alcanzando a cubrir las necesidades de todos quedando muchos fuera del reparto, Estos que quedaron fuera comenzaron a invadir los terrenos desocupados de las franjas derecha e izquierda de la carretera panamericana, desde el puente que esta sobre la quebrada de los patos o quebrada seca en la vía hacia guayas, donde comenzaron a construir ranchos, viviendas de latón y madera sin ninguna planificación, esto hizo que el administrador de las haciendas La Fundación y el Palmar Don Luis Rodríguez Osío, se reuniera con los directivos del comité pro-vivienda, encabezados por su presidente el negro Montezuma y llegaran a un acuerdo para ponerle fin a la invasión y que adquirieran los terrenos que para esa época se denominaba La cañada, al precio por metro cuadrado de un bolívar con cincuenta céntimos (Bs. 1.50) la parte plana, un bolívar con veinte y cinco (1.25) la parte semi-plana y un bolívar (1.00) la parte alta. Todas estas personas que ocupaban la panamericana aceptaron el traslado para la cañada y comenzaron la construcción de sus viviendas, designándola como Urbanización Leonardo Ruiz Pineda en fecha agosto de 1958.
La población de esta comunidad es de aproximadamente 5.000 habitantes, residentes en sus dos calles y la parte alta adyacente la calle principal que es la de mayor importancia y la calle Sergio Medina que debe su nombre al de rendirle justo homenaje al poeta Victoriano del mismo nombre.
De comenzar siendo un caserío semi-rural, ya forma parte de la zona urbana del municipio con escuela, modulo de servicio, cancha de Bolas criollas, familias de lucha y logros han convivido en este pedazo de suelo, entre otras: Los Aimoneti, Martínez, Navas, Palacios, González, Griman, Tovar, Urbina, Piñango, Álvarez, Paredes, Flores, Cedillo, grandes deportista han nacido o vivido en esta comunidad, beisbolistas como: Vicente Aimoneti, Raúl Martínez, Silvestre González, Eduardo Navas, Luis Granadillo, Ramón y Eduardo Aljorna,Fraddy Marial, Miguel Romero Tovar, Carrasquel, equipos de trayectoria en Beisbol como el Unidos campeones de los Juegos Deportivos del año 1963. Del cual recordamos parte de su alineación: Vicente Aimoneti, ss., Miguel Romero 2b, Julio Díaz, 3b, Silvestre González cf., Eduardo Navas, lf, Félix Ruiz, C, Freddy Marcial 1b, Luis Granadillo, Tomas Griman, Wostafa Ibrahim, Raúl Martínez, Ramón Aljorna, Eduardo Aljorna, Antonio Torrealba. Presidente, Nicolás Paredes Vicepresidente, Vicente Aimoneti (padre) Tesorero Santiago Martínez, Manager Luis González (pataecobija) Madrina Xiomara Aimoneti
En Bolas criollas el Deportivo el Cují, en el aspecto profesional la comunidad ha dado profesionales en varias ramas cabe destacar que en esta comunidad nació, vivió y murió un personaje de recordada y nostálgica figura como fue el popular Cedillo.
Este trabajo coincide con la celebración de los 105 años de erección Municipal, que por razonas ajenas no pudo ser insertado en el número anterior pero que es propicio el momento para desearle a todo una feliz navidad y un venturoso año 2010, año del bicentenario de la declaración de nuestra independencia.
Félix Ruiz, Cronista de Las Tejerías.
