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NOTA DE RECONOCIMIENTO Y AGRADECIMIENTO

NOTA DE RECONOCIMIENTO Y AGRADECIMIENTO A la Abogada, Historiadora, Investigadora y Cronista: Dra. Ana María Rodrigues Macedo De: Manuel José García Ruíz (Max Bembo) (Patrimonio Cultural Viviente del Estado Aragua) Querida Ana María: Hay deudas del alma que solo se saldan con la gratitud eterna, y hoy me dirijo a ti para expresarte el más profundo de mis reconocimientos por tu extraordinaria, rigurosa y apasionada labor de investigación en la recuperación de la memoria histórica de mis abuelos. Tu agudo olfato de historiadora y tu incansable vocación como investigadora y cronista no solo han desenterrado documentos, fechas y relatos cubiertos por el polvo del tiempo; has rescatado, sobre todo, la dignidad, el pensamiento y la huella indeleble de mis antepasados. Gracias a tu impecable trabajo, la memoria de mi abuelo José Antonio Ruiz (Max Bembo) —escritor y precursor del ideario libertario en la Segunda República Española— y el legado de mi abuela Teresa Herrero Ruiz han v...
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EN CONMEMORACIÓN DEL DIA INTERNACIONAL DEL ARTISTA

A la Comisión del Acervo Histórico y Cultural de Las Tejerías De: Manuel José García Ruíz (Max Bembo) – Patrimonio Cultural Viviente del Estado Aragua Fecha: 25 de Octubre Asunto: Conmemoración del Día Internacional del Artista, Memoria Familiar y Bodas de Oro de Trayectoria Cultural Del pincel de Picasso a las crónicas de Las Tejerías Cada 25 de octubre el mundo rinde homenaje a la creación, la belleza y la sensibilidad transformadora al celebrar el Día Internacional del Artista, fecha instituida en honor al nacimiento de una de las mentes más brillantes e influyentes del arte plástico universal: Pablo Ruiz Picasso (Málaga, 1881 – Mougins, 1973).  Picasso no solo revolucionó la estética visual a través del cubismo y el compromiso social expresado en sus lienzos, sino que encarnó el espíritu indomable del creador sin fronteras. Esta efeméride guardará siempre para nuestra tierra y para la memoria de Las Tejerías un vínculo de entrañable y orgullo genealógico. Pablo Pica...

La mirada de Gloria Rojas en la V Bienal del Sur

Por: Redacción Cultural Las Tejerías, Aragua El tiempo en el sector El Béisbol de Las Tejerías suele medirse en un antes y un después del 8 de octubre de 2022. Aquella noche, la furia del deslave transformó el paisaje urbano y las vidas de miles de venezolanos en cuestión de minutos. Sin embargo, un año después, el dolor no solo buscó consuelo en la reconstrucción física, sino también en la memoria viva de las artes plásticas. Bajo el abrasador sol aragüeño y la atenta mirada de una comunidad que aprendió a renacer entre escombros, la pintora Gloria Rojas llegó a la V Bienal del Sur “Pueblos en resistencia, el arte está en la calle” con una propuesta contundente. No traía una simple representación del desastre, sino un espejo de gran formato donde el caos y la resiliencia se encontraron frente a frente. El arte como analogía del desastre Un lienzo bidimensional de 1,80 x 3 metros impone su presencia. Se titula "Extraviada en el Béisbol". Creada con trazos vibrante...

El eco de la montaña

La noche no solo trajo agua y lodo; trajo un silencio espeso que se anidó en las faldas de la montaña. Aquel 8 de octubre de 2022, el tiempo pareció quebrarse bajo el peso de una avalancha que arrasó con calles, techos y puentes, pero, sobre todo, desgarró el alma de tantas familias. Cuatro años después, el viento de Las Tejerías todavía sopla con la memoria intacta. Las cicatrices siguen ahí, visibles en el paisaje y profundas en el pecho de quienes aprendieron a abrazar la ausencia. Porque hay golpes de la naturaleza que la distancia temporal no borra, sino que transforma en resistencia, en una luz pequeña que se niega a apagarse. Hoy las velas se encienden como un pacto con el recuerdo. No es solo el peso del dolor compartido por todo un país, sino la certeza inquebrantable de que el calor de su gente —de sus historias y sus sueños— es más fuerte que cualquier tragedia. Mientras alguien sea recordado en este valle, nunca se irá del todo. Las Tejerías sigue de pie, latien...

I aniversario del Acervo Histórico y Cultural de Las Tejerías

Bajo la sombra de los recuerdos y el latido tenaz de la memoria, Las Tejerías celebra un hito entrañable.  Hoy se conmemora el primer año desde la conformación de la Comisión de Acervo Histórico de Las Tejerías, un valioso faro de identidad que rescata las raíces del pueblo. Como bien resuena en el sentir que honra esta fecha, ellos son el compromiso vivo y, sobre todo, la inspiración que guía el camino.  Entre rostros llenos de historia, reunidos bajo arcos de recuerdos y sonrisas compartidas alrededor de una mesa, late el espíritu de una comunidad que se niega a olvidar su esencia. Cada paso de este primer aniversario es un tributo al pasado y un abrazo al porvenir, tejiendo con hilos de dignidad la memoria colectiva que fortalece el alma de Las Tejerías.

La leyenda de Mocundo y el tesoro maldito en Las Tejerías

En los misteriosos alrededores de Las Tejerías, los pobladores han transmitido de generación en generación una leyenda tan fascinante como aterradora sobre un antiguo secreto.  Se trata de la historia de Mocundo, un sitio donde supuestamente se encuentra una fortuna enterrada cuyo dueño original vigila celosamente, incluso después de la muerte. Todo comenzó cuando un habitante de la zona empezó a experimentar el mismo sueño recurrente cada noche.  Mientras dormía, un anciano de aspecto lúgubre, vestido con ropas antiguas y sombrero, se aparecía junto a su cama para repeturle una advertencia: «Hay un dinero enterrado en Mocundo, ve solo». En el sueño, el anciano lo guiaba hasta un enorme árbol y señalaba directamente hacia sus raíces. Impulsado por la intriga, el hombre recorrió los alrededores de Las Tejerías durante horas hasta dar con el árbol idéntico al de sus visiones. Al caer la noche, tomó una pala y comenzó a cavar junto a las raíces. Tras unos minutos, esc...

La historia detrás del legado de Max Bembo

Hay nombres que trascienden el capricho de un registro civil para convertirse en verdaderos símbolos de la memoria.  El seudónimo de Max Bembo es uno de ellos, actuando como un puente invisible que conecta la España convulsa de principios del siglo XX con los vibrantes paisajes de Venezuela. De la bruma andaluza y catalana al compromiso político La historia de este linaje artístico tiene su punto de partida en Málaga, donde el 20 de febrero de 1887 nació José Antonio Ruiz Rodríguez.  Hijo del médico Diego Ruiz de los Cobos y de Carmen Rodríguez, su entorno familiar guardaba cercanías con la figura del célebre pintor Pablo Ruiz Picasso.  De intelecto incansable, José Antonio destacó como pedagogo, sociólogo y profesor, impulsando proyectos educativos destinados a los niños desamparados en Barcelona y Sabadell.  Para proteger sus ideas de tintes libertarios, utilizó los pseudónimos de «José Antonio Emmanuel» y, de forma principal, «Max Bembo». Durante la di...

El Misterio de Luisa Matilde: Cuando los Muertos Visitan a Las Tejerías

Hay lugares donde la historia no se guarda solo en los libros polvorientos de las bibliotecas, sino en el eco de los callejones y en el murmullo nocturno de las montañas.  Si caminas de noche por los caminos de Las Tejerías, en el estado Aragua, cuando la bruma desciende de los cerros y la luna ilumina las veredas de Boca de Cagua, el aire parece volverse más denso. Es en esos momentos cuando las leyendas cobran vida propia. Hoy te invitamos a adentrarte en uno de los relatos más enigmáticos y comentados de la región: la historia de Luisa Matilde Mellado de Sánchez y el visitante nocturno que desafió los límites entre la vida y la muerte. Una noche ordinaria interrumpida por lo imposible Era una madrugada cualquiera en la humilde casa de la familia Sánchez. Las paredes de bahareque y el calor del fogón apagado guardaban el descanso apacible de sus habitantes. Todo era silencio, interrumpido únicamente por el compás lejano de los grillos y el fluir del río. De pronto, un...

Historia del MOP y su influencia en el desarrollo de Las Tejerías

La historia de Las Tejerías (ubicada en el estado Aragua) y la del extinto Ministerio de Obras Públicas (MOP) de Venezuela están profundamente conectadas.  El MOP —creado en 1874 bajo el gobierno de Antonio Guzmán Blanco y disuelto en 1976— fue el gran motor de la infraestructura nacional, y su planificación territorial transformó a Las Tejerías de un pueblo rural de paso en una de las encrucijadas industriales y logísticas más importantes del centro del país. (Academia Nacional de la Ingeniería y el Hábitat). A continuación, se detalla cómo las grandes obras y políticas del MOP influyeron directamente en el desarrollo de esta localidad: 1. La Red de Comunicaciones y la "Puerta de Aragua" Históricamente, Las Tejerías funcionaba como un punto de transición natural entre los valles de Caracas, los Altos Mirandinos y los fértiles Valles de Aragua. Las primeras grandes influencias del MOP vinieron a través de la vialidad: 📌 Carreteras Centrales (Inicios del siglo XX)...

Alma y Ritmo del Joropo Central; La negra Esperanza.

Las Raíces y el Compás de la Tierra. El 1 de agosto de 1939, en el entrañable sector victoriano conocido como La Otra Banda, nació Petra Esperanza Torres, una mujer cuyo destino estaba indisolublemente tejido al pulso vibrante de la tradición venezolana.  Hija de Inés María Torres y Nicanor Flores, creció en el seno de una familia humilde de arraigadas costumbres, donde el trabajo diario y el amor por lo nuestro formaban el cimiento de la existencia. Desde muy joven, el compás del arpa, el cuatro y las maracas penetró en su espíritu, convirtiéndola con los años en baluarte indiscutible, cultora, docente, escritora y embajadora por excelencia del Joropo Central en el estado Aragua. Aquellos primeros tiempos del joropo aragüeño, marcados por leyendas vivas como el dúo de don Salvador Rodríguez y Margarito Aristiguieta, fueron la escuela natural donde se forjó la vocación de quien hoy todos llaman cariñosamente «La Negra Esperanza».  Sin una formación académica tradic...

Mario Mellado y la Sombra de Las Tejerías

En las faldas de la cordillera aragüeña, donde la neblina desciende como un velo espeso y el aroma a tierra mojada se funde con el humo denso de un tabaco perenne, la memoria de Las Tejerías aún resguarda los pasos de un hombre que pareció burlar al tiempo mismo.  Mario Mellado se fue de este mundo a la pasmosa longevidad de los 106 años, dejando tras de sí una estela donde la realidad y el mito se entrelazan sin costuras visibles.  Con su sombrero de ala ancha curtido por el sol y los años, y su mirada profunda capaz de desentrañar intenciones ajenas, Mario no fue solo un habitante del campo, sino el centro gravitacional sobre el cual giraban las leyendas más oscuras y fascinantes del valle. A su alrededor, el pueblo tejía un manto de respetuoso recelo. Se hablaba de su finca retirada como de un laberinto indescifrable donde los intrusos perdían el rumbo hasta el alba, y de sus noches de tormenta en las que el monte entero parecía cobrar vida con aullidos insólito...